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Bienvenidos

Me siento muy feliz al comprobar que has encontrado este blog. Y estaría aún más feliz si decidieras seguir leyendo y descubriendo un poco más acerca de su contenido. Toda la información que encontrarás aquí está creada desde el corazón. Está escrito desde la humildad para ayudar a otros, que tal vez como yo, necesiten calmar su mente, sentir una mayor sensación de tranquilidad, mejorar su salud o ver las cosas desde un prisma diferente.

Quiero que cuestiones todo lo que leas a continuación. No pretendo afirmar que tengo la verdad absoluta en mi poder. Me parecería muy sano que pusieras en duda todo cuanto leas en este blog, así como la información que veas o escuches en la prensa, en la televisión o en la calle. Sería muy interesante para ti que no tomes ninguna información como cierta, sino que la evalúes y busques en otras fuentes para llegar a tus propias conclusiones. Desarrolla tu propio juicio crítico.

Voy a volver a repetirme, GRACIAS por estar aquí.

CRISIS = OPORTUNIDAD

PROVERBIO CHINO

Las crisis nos ayudan a crecer y salir de nuestra zona de confort. En uno de esos periodos de mi vida, me di permiso para buscar respuestas en mi interior. Después de años de victimismo, frustración, apego y malestar, culpando a las situaciones exteriores por lo que estaba experimentando, llegó un momento en el que necesité parar y contemplar lo que me estaba haciendo a mí misma.

Una década antes, la meditación me había ayudado a tomar decisiones importantes y a encontrar la calma necesaria para realizar un cambio notable en mi vida. Sin embargo, una vez me sentí con fuerzas y viviendo la nueva etapa, fui dejando de lado mi práctica de meditación poco a poco hasta llegar a abandonarla.

De nada sirve lamentarse; como bien dice el dicho, “más vale tarde que nunca”. Hoy soy consciente de que nunca debí haber abandonado mi camino espiritual y mi práctica de meditación, que tantos beneficios me trajo.

Una nueva crisis me provocó la necesidad de realizar de nuevo el camino hacia dentro para reconocer mi verdad. Todos somos seres espirituales, solo que hemos olvidado nuestra esencia, y cuando “volvemos a casa” sentimos esa conexión y esa paz con nosotros mismos. Yo volví a experimentar la calma tras la tormenta, gracias a la meditación, la gratitud y la observación de mi yo interior.

Meditación para el despertar de la conciencia
Mentes conscientes, corazones despiertos

Me gustaría hacer un inciso aquí para aclarar que no se debe confundir espiritualidad con religión. La espiritualidad existe desde la creación del ser humano, mientras la religión es la institucionalización de esta. La religión es una institución que se basa en reglas, normas e incluso prohibiciones, y se fundamenta en lo exterior. La espiritualidad es una vivencia, una filosofía de vida y se experimenta desde el interior. La religión, en muchos casos, refuerza el miedo y el sentido de culpa, y además busca las diferencias con respecto a otras prácticas religiosas. Cada uno cree que su “Dios” es el único y real frente al resto. Además, a lo largo de la historia, la religión ha creado y sigue siendo el origen de numerosas guerras y conflictos. La espiritualidad no busca respuestas, sino preguntas para uno mismo, es un proceso de introspección personal.

Con esto no quiero decir que las religiones, o que las personas que crean en una religión, estén equivocadas. Muy al contrario, considero que todas las que se alinean en el amor y la búsqueda del bien al prójimo son un complemento perfecto a la espiritualidad. En definitiva, lo espiritual va más allá de un dogma en concreto, es algo inherente al ser humano.

Volviendo a mi situación personal, para llegar a comprender lo que me estaba pasando, tuve que darme cuenta de que todo lo que tenía lo estaba creando yo. Mi realidad la había pensado antes y mis creencias limitantes la estaban condicionando.

Debí reconocer mi responsabilidad y dejar de culpar a los otros o a las circunstancias. Ya sé que esto es muy complicado, pues el mayor deporte del ser humano es echar balones fuera y culpabilizar a los demás. ¿Te suena?.

Para mí, esto fue una revelación. Reconocer que la situación en la que me encontraba era responsabilidad mía supuso un periodo de aceptación, después de introspección personal para saber de dónde provenía, y finalmente un trabajo para mejorar mi estado interior y ver el mundo con unas nuevas lentes de colores.

A medida que seguí indagando en todo lo relacionado con el cerebro, los procesos mentales y la salud energética, me topé con los principios de la física cuántica. Hace ya años que Einstein demostró que todo lo que vemos y todo lo que somos está compuesto de energía, aparte de materia, y que además, estamos interconectados por una inmensa red energética. Cada acción individual tiene consecuencias para el colectivo.

Este concepto es muy difícil de comprender, pues contamos con unos sentidos muy limitados, que no nos permiten percibirlo directamente. Sin embargo, considero necesario crear conciencia alrededor de este punto y no mirar hacia otro lado ante esta realidad. Mis acciones y tus acciones provocan cambios en las vidas de otras personas, tanto para bien como para mal. Por eso es importante cuidar la energía que desprendemos.

Por otra parte, los principios energéticos de la física cuántica auguraban una medicina integral que, desgraciadamente a día de hoy, aún no se han integrado en las consultas. Todavía prevalecen los principios mecánicos newtonianos, contrarios a la medicina holística einsteniana. No se reconoce del todo la influencia de nuestras emociones y pensamientos en nuestra salud.

La energía de nuestros pensamientos, traducidos en emociones, influyen en el “estado energético” de nuestras células. Descubrí cómo había estado “maltratando” mi cuerpo por medio del estrés y del miedo, lo que había dado origen a una enfermedad autoinmune.

En resumen, el estrés me condujo a un estado mental y físico “roto”, y para recomponerme dediqué tiempo a recoger y volver a unir los cachitos de mi ser. Para ello, la meditación fue la gran protagonista. Este es un regalo que quiero compartir contigo.

El regalo de aprender a meditar es el más grande regalo que te puedes dar en esta vida”. Sogyal Rinpoche

A través de este blog, ofreceré toda la información que considero esencial para comprender la mente, y las distintas técnicas para calmarla y reprogramarla, con nuevos patrones de conducta. La finalidad de “menteconciencia” es ayudarte, en la medida de mis capacidades, a permitirte que la paz y la felicidad sean las protagonistas de tu vida. También podrás encontrar a lo largo del tiempo recursos gratuitos, meditaciones guiadas, así como cursos y talleres más especializados.

Espero que disfrutes del paseo por este blog y aprendas conceptos nuevos que aplicar en tu vida. Bon voyage!

¿Qué es la meditación?

La meditación es una forma de entrenar la mente. Al igual que se hace ejercicio físico para mantener el cuerpo en forma, la mente también necesita entrenamiento.

La meditación nos ayuda a calmar la mente para poder conocernos mejor. La meditación no consiste en poner la mente en blanco, sino en observar los pensamientos, sentimientos y sensaciones que nos llegan al estar en silencio. El silencio mental nos permite indagar más profundo en nuestro ser y descubrir nuestra verdadera esencia. Es una herramienta muy poderosa para hacer un camino de introspección hacia el interior y reconocer más allá de nuestras etiquetas quiénes somos realmente. Nos trae al momento presente y por tanto, a disfrutar de cada instante sin pensar en las tareas y obligaciones que aun nos quedan por hacer. Es un respiro ante el acelerado ritmo de vida que llevamos.

Cuando queremos materializar cambios en el exterior, antes debemos cambiar en nuestro interior. La meditación nos ayuda a transformar nuestras vidas en positivo.

Beneficios de la meditación

Los beneficios de la meditación, corroborados por la ciencia, son tanto a nivel fisiológico como mental:

Para tu cuerpo:

  • Reducir la presión sanguínea, controlando la hipertensión.
  • Disminuir el dolor, funcionando como un analgésico.
  • Mitigar los problemas digestivos.
  • Mejorar los trastornos cutáneos.
  • Evitar la pérdida del volumen cerebral y el envejecimiento del cerebro. Se aumenta la materia gris. Cambia la estructura biológica del cerebro.
  • Disminuir el tamaño de la amígdala, responsable del miedo, ansiedad y estrés.
  • Mejorar el sistema inmunitario.
  • Disminuir los problemas respiratorios, adecúa la respiración y relaja los músculos.
  • Mejorar la circulación sanguínea. Se reduce la posibilidad de sufrir paro cardíaco o infarto cerebral, consiguiendo un corazón más sano.
  • Generar más antioxidantes, produciendo efectos antiinflamatorios.
  • Disminuir el impulso energético.

Para tu mente:

  • Aumentar el cociente intelectual.
  • Desarrollar la inteligencia emocional y la empatía.
  • Aumentar la agilidad mental.
  • Mejorar la memoria y las funciones cognitivas.
  • Aliviar el estrés, la ansiedad y la depresión.
  • Reducir la actividad egoísta del cerebro.
  • Mejorar la concentración, la atención y la capacidad de aprendizaje.
  • Ayudar a enfrentar una adicción.
  • Ayudar a aumentar la productividad al proporcionar energía.
  • Aumentar la tolerancia al dolor.
  • Controlar el insomnio, mejora la calidad y cantidad de horas de sueño.
  • Modificar positivamente los genes.
  • Potenciar la aparición de pensamientos positivos.
  • Aumentar la felicidad.
entrena tu mente con la meditación

Tipos de meditación

Existen multitud de formas y tipos de meditación. El mejor tipo de meditación es aquella que te haga sentir bien y con la que te identifiques. No existen las formas correctas o incorrectas de meditar, lo fundamental es llevarlo a la práctica a diario y ser constante. Cualquier tipo de meditación trae consigo la relajación, la paz interior y un mayor acercamiento a la felicidad.

Por nombrar algunas, existe la meditación transcendental, la meditación zen, el mindfulness, meditación vipassana o meditación kundalini, entre otras.

Hoy en día cada vez se escucha más sobre las técnicas del yoga y la meditación. Esto es debido a la necesidad de paliar los síntomas del estrés y las preocupaciones constantes de la vida moderna.

 

Estudios neurocientíficos sobre la meditación

Hay muchas investigaciones alrededor de las consecuencias de la práctica de la meditación y especialmente la neurociencia ha dedicado horas a su estudio. Se ha descubierto que la gente que medita durante un largo periodo de tiempo aumenta la densidad neuronal y mantienen sus cerebros más jóvenes.

Asimismo, se comenta en distintos estudios que los meditadores avanzados presentan signos de un mayor estado de felicidad y serenidad.

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